AYUDAS TÉCNICAS PARA PERSONAS DEPENDIENTES
El aumento de la calidad de vida de las personas mayores o las personas con discapacidad se debe, en parte, a la existencia de numerosos recursos materiales ortopédicos que contrarrestan sus limitaciones. En efecto, las ayudas técnicas para las personas mayores y dependientes pueden resultar muy beneficiosas. Tanto para que mantengan su autonomía personal y su seguridad como para que disfruten de un envejecimiento satisfactorio.
¿QUÉ SON LAS AYUDAS TÉCNICAS PARA PERSONAS MAYORES O PERSONAS DEPENDIENTES?
Las ayudas técnicas comprenden aquellos artículos, dispositivos o equipos ortopédicos o de prótesis, cuya finalidad es compensar las limitaciones individuales. Esto es, mantienen, mejoran o previenen las habilidades de las personas con discapacidad para neutralizar su estado de dependencia.
De esta manera, las ayudas técnicas para personas mayores resultan grandes aliadas para promover su independencia y la protección de su salud. Actualmente su catálogo es de lo más variado, siendo cada vez más eficientes y de calidad.
Lo importante es seleccionar estos artículos de apoyo funcional según las necesidades y preferencias individuales. Asimismo, a la hora de decretar la ayuda técnica idónea, debe tenerse en cuenta dos aspectos. Primero, el diagnóstico y la discapacidad de la persona. Segundo, su entorno, el lugar donde va a utilizar el recurso ortopédico. Ya que, según las condiciones circundantes del usuario, deberá recurrirse a un modelo de ayuda técnico u otro.
Eso sí: siempre se ha de contar con la opinión y autodeterminación de la persona, pues será quien ha de utilizarla o convivir con ella, y es de suma importancia que se sienta cómoda con su uso. Pues, si bien es cierto que las ayudas técnicas ofrecen un beneficio para la vida diaria del usuario; no todas las personas se sienten a gusto utilizándolas.
En este sentido, es normal que las personas dependientes puedan mostrar cierta reticencia a estos productos o que necesiten un periodo de adaptación. Sin embargo, con el tiempo, ellas mismas descubren sus beneficios.
CÓMO LAS AYUDAS TÉCNICAS PUEDEN FAVORECER LA AUTONOMÍA PERSONAL DE LOS MAYORES Y DE LAS PERSONAS DEPENDIENTES.
Hoy en día existe un amplio catálogo de productos de apoyo o ayudas técnicas para personas mayores, cuya función es mejorar su calidad de vida. En efecto, gracias a ellas, la persona puede aminorar sus discapacidades y mantener cierto nivel de autonomía personal. O bien, más facilidades para realizar las actividades básicas de la vida diaria.
Ciertamente, la etapa vital del envejecimiento no siempre resulta sinónimo de incapacidades o dependencia. Si bien, sí se observa un declive biológico: las personas se tornan más frágiles y aparecen más problemas de salud. La salud precisa de más cuidados y se va perdiendo ciertas capacidades vinculadas a la autogestión y la estabilidad de la marcha. De ahí que el porcentaje de personas dependientes sea tan elevado a partir de los 70 años.
En este contexto, recurrir a una ayuda técnica en edades avanzadas puede ser una gran opción para realizar actividades diarias con más seguridad y autonomía. Pues, los beneficios físicos y funcionales que proporcionan se reflejan en una mejora del su estado psicológico y emocional.
Además, gran parte de las ayudas técnicas están contempladas en el catálogo de prestaciones del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria o el Ministerio de Sanidad. Aunque, en algunos casos, cada Comunidad Autónoma, a través de su sistema de salud o políticas sociales, es quien regula este tipo de ayudas.
Lo habitual es que lancen convocatorias anuales para subvencionar estos productos técnicos o ayudas para rehabilitación de viviendas o accesibilidad a las personas con discapacidad acreditada. Lo que afortunadamente facilita su adquisición.
¿CUÁL ES EL MOMENTO INDICADO PARA RECURRIR A LAS AYUDAS TÉCNICAS?
En líneas generales podemos citar tres situaciones donde las ayudas técnicas resultan imprescindibles para aportar calidad de vida a las personas mayores:
1- En periodos temporales de convalecencia y que requieran rehabilitación fisioterapéutica o funcional. Bien, como consecuencia de un incidente de salud inesperado que exige una larga hospitalización; o bien, motivada por una intervención quirúrgica. En estos casos, muchas personas mayores precisan realizar un programa de rehabilitación o reeducación de habilidades perdidas apoyándose en elemento técnicos para recuperar la movilidad, así como para potenciar su autonomía mermada por estas circunstancias. Uso temporal o prolongado de bastones, andadores, mobiliario específico, etc.
2- En casos de personas con discapacidad o dependencia, crónica o temporal, que limita o complica la actividad de la persona. Aquí los productos de apoyo compensan las capacidades perdidas. Por ejemplo, sillas de ruedas, bastones, andadores, artículos ortopédicos que facilitan el desarrollo de actividades de la vida diaria…
3- Sencillamente como apoyo preventivo y refuerzo de la autonomía personal para contrarrestar los efectos de un proceso físico degenerativo o del envejecimiento. Ejemplos de recursos de ayuda técnica en estos casos son: zapatos con suelas de goma antideslizante o diversa clase de adaptaciones de seguridad que se realicen en la vivienda.
No obstante, para adquirir cualquier material de apoyo ortopédico, es conveniente que esté prescrito por un experto, terapeuta o profesional sociosanitario.
EJEMPLOS DE AYUDAS TÉCNICAS PARA PERSONAS MAYORES
Existen diversos tipos de ayudas técnicas, dependiendo de su funcionalidad. En esta ocasión mencionaremos los más demandados; pero este es solo un pequeño vistazo del enorme universo que existe en torno a los dispositivos o las ayudas técnicas para personas mayores o dependientes.
Así pues, en el mercado se pueden conseguir, entre otras, las siguientes clases de recursos de apoyo como son:
Ayudas técnicas para personas con movilidad reducida:
Bastón: con apoyo para ambas manos, fijos o regulables en altura, plegables…
Andadores: con ruedas o sin ellas, regulables en altura, con asiento, con cestas…
Muletas: de antebrazos o de apoyo auxiliar, fijas o regulables…
Sillas de rueda: manuales o de motor, para diferentes entornos y distintas funciones, con más o menos prestaciones, etc.
Artículos para cambios posturales o transferencias: grúas, discos giratorios, tablas rígidas…
Recursos técnicos para la comunicación
Audífonos
Teléfonos y móviles adaptados para personas mayores o con problemas de visión o audición (teclas grandes y sonidos elevados).
Ordenadores y equipos informáticos adaptados
Lupas de diferentes tamaños, manuales o electrónicas
Mandos vibradores para avisar en caso de llamadas
Ayudas técnicas para facilitar las actividades de la vida diaria
Plancha para cortar con apoyos antideslizantes.
Tijeras con apertura automática.
Tabla de planchar fijada a la pared
Dispositivos para levantar tapas
Platos con un lateral cóncavo y otro alargado
Taza con dos asas y con dos tapas, una con pico y otra con orificio para pajitas
Utensilios de comida con mangos anatómicos y gruesos.
Cubo para fregonas con ruedas y escurridor eléctrico
Utensilios de limpieza con mangos extendidos
Ayudas técnicas para personas dependientes para adaptar la vivienda
Artículos para levantarse o adaptar alturas: Asientos catapulta portátiles, patas elevadoras de muebles…
Mesas y asientos adaptados: mesas de cama regulables, con tableros de inclinación variables, con compartimentos para utensilios, etc; taburete ligero con ruedas; sillas regulables, con inclinaciones, con reposapiés, con o sin ruedas, etc.; cojín inflable mediante bomba manual…
Ayudas técnicas para el cuarto de baño como WC portátil, elevador de WC, barras de sujeción y silla para baño…
Recursos de apoyo arquitectónicos: placas de suelos antideslizantes, zócalos de goma antideslizantes, tirador de acero, lupas de pantalla para la televisión…
Para más información visitad la web:
https://residencia-argaluza.com/blog/ayudas-tecnicas-para-personas-mayores/
Autor: Rocío Moya.
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