lunes, 22 de abril de 2024

Ejercicios para trabajar la memoria

 La memoria humana se puede definir como la capacidad que tiene nuestro cerebro para registrar, retener y recordar información de nuestro entorno; y que esas 3 funciones básicas son como tres etapas que obligatoriamente tenemos que recorrer para llegar a la meta que es...recordar.

No existe una sola memoria, sino que poseemos varios tipos: Memoria Sensorial, Memoria a corto plazo y Memoria a largo plazo.






MEMORIA SENSORIAL

Este tipo de memoria es el que nos permite guardar las impresiones de información que nos proporcionan los sentidos después de percibir un estímulo, aunque éste haya desaparecido. Es sin duda, uno de los tipos de memoria más extraordinarios, a la vez que efímeros, ya que el almacenamiento de esta información tiene una duración limitada.
Son, por ejemplo, los olores que percibimos cuando vamos caminando por la calle, los ruidos, sonidos o voces que reconocemos rápidamente, las texturas que percibimos al tocar objetos cotidianos o visualizar una escena que nos produce sensaciones de terror o miedo…Todos estos procesos perceptivos nos permiten adaptarnos y comprender nuestro entorno. Pudiendo reaccionar ante peligros, movernos con naturalidad y entender lo que nos rodea, en definitiva, disfrutar de todo nuestro mundo. Además, la memoria sensorial nos posibilita también, percibir señales mientras realizamos una actividad, por ejemplo, mientras conducimos podemos percibir las señales de circulación que debemos de seguir.


Ejercicios de Memoria Sensorial:









MEMORIA A CORTO PLAZO

Dentro de nuestras funciones cognitivas, es un mecanismo de nuestra memoria que nos sirve para retener una cantidad limitada de información durante un tiempo breve.
En ella se retiene temporalmente la información analizada, sin importar si posteriormente se borrará o se enviará a la memoria a largo plazo (dónde se almacenará durante un tiempo ilimitado).
¿Y qué tipo de informaciones? puede tratarse de mantener en la memoria un número de teléfono el tiempo suficiente para marcarlo, o ciertos números el tiempo suficiente para realizar una operación mental.

Ejercicios de Memoria a corto plazo:









MEMORIA A LARGO PLAZO. MLP 

Mecanismo mediante el cual podemos almacenar información por un periodo prolongado de tiempo. La información almacenada en la memoria a largo plazo suelen durar más que aquellas que están almacenadas en la memoria a corto y suelen ser más fáciles de recordar. Aunque pueden verse alteradas levemente con el paso del tiempo. Aquellas memorias que se recuerdan más a menudo son mucho más profundas y más difíciles de olvidar. Además, este tipo de memoria se encarga de almacenar hechos, destrezas y conocimientos que faciliten realizar actividades de forma autónoma y sin errores, resultando esencial para la vida cotidiana.




Ejercicios Memoria a largo plazo:









Autor: Rocío Chacón 

miércoles, 17 de abril de 2024

Úlceras por presión, como prevenirlas y como curarlas

 Las úlceras por presión, también conocidas como úlceras de decúbito o escaras, son lesiones en la piel y el tejido subyacente causadas por la presión prolongada sobre áreas del cuerpo. Aquí tienes algunas medidas para prevenir y tratar las úlceras por presión:


Prevención:


Alivio de la presión: Cambia de posición regularmente, especialmente si pasas mucho tiempo sentado o acostado. Utiliza colchones, cojines o almohadas especiales diseñadas para distribuir la presión de manera uniforme.


Mantener la piel limpia y seca: La piel limpia y seca es menos propensa a desarrollar úlceras. Limpia suavemente la piel con agua tibia y jabón suave, y sécala cuidadosamente después.


Evitar la fricción y el roce: Utiliza movimientos suaves al mover o cambiar de posición a alguien que tenga dificultades para moverse por sí mismo. Utiliza sábanas y ropa de cama suaves, y evita arrastrar la piel sobre superficies ásperas.


Buena nutrición: Una dieta equilibrada rica en proteínas, vitaminas y minerales es importante para mantener la salud de la piel. Bebe suficiente líquido para mantener la piel hidratada.



Inspección regular de la piel: Examina la piel en busca de signos de enrojecimiento, irritación o áreas de piel comprometida. Cuanto antes se identifiquen las áreas de riesgo, más fácil será prevenir la formación de úlceras.


Educación y entrenamiento: Educa al paciente y a los cuidadores sobre los factores de riesgo y las medidas preventivas para las úlceras por presión. Asegúrate de que comprendan la importancia de cambiar de posición regularmente y de mantener una buena higiene de la piel.


Tratamiento:



Alivio de la presión: Una vez que se ha desarrollado una úlcera por presión, es importante aliviar la presión sobre la zona afectada para permitir que la piel sane. Utiliza colchones especiales de redistribución de presión y cambia de posición con frecuencia.



Limpieza y cuidado de la herida: Limpia suavemente la úlcera con solución salina o agua tibia y jabón suave. Aplica apósitos específicos para úlceras por presión según las recomendaciones de un profesional de la salud.


Promoción de la cicatrización de la herida: Utiliza apósitos que fomenten la cicatrización de la herida, como apósitos de espuma o hidrocoloides. En algunos casos, puede ser necesario el desbridamiento quirúrgico para eliminar el tejido muerto y promover la cicatrización.


Control del dolor: Proporciona medicamentos para el dolor según sea necesario para aliviar el malestar asociado con la úlcera por presión.


Tratamiento de infecciones: Si la úlcera por presión se infecta, se pueden necesitar antibióticos tópicos o sistémicos para tratar la infección.


Recuerda que el tratamiento de las úlceras por presión debe ser supervisado por un profesional de la salud, como un médico o una enfermera especializada en cuidados de heridas, para asegurar un cuidado adecuado y prevenir complicaciones.


Autor: María Luisa García

Cuidados de una Colostomía en las personas mayores.

 Los cuidados de una colostomía en personas mayores son similares a los de cualquier otra persona que tenga este tipo de ostomía. Aquí hay algunas pautas generales:


Higiene personal: Limpieza adecuada alrededor del estoma con agua tibia y jabón suave. Seque cuidadosamente la piel después de limpiar para evitar irritación.


Cambios de la bolsa: Cambie la bolsa de la colostomía según sea necesario, generalmente de una a tres veces al día, dependiendo del tipo de colostomía y la cantidad de salida. Es importante asegurarse de que la bolsa no esté demasiado llena para evitar fugas.


Cuidado de la piel: Inspeccione regularmente la piel alrededor del estoma en busca de signos de irritación, enrojecimiento o lesiones. Use barreras cutáneas o cremas protectoras según sea necesario para proteger la piel.


Dieta y nutrición: Siga las recomendaciones de su médico o dietista en cuanto a la dieta y la ingesta de líquidos. Es posible que deba hacer ajustes en su dieta para evitar problemas como la obstrucción intestinal o la formación excesiva de gases.


Actividad física: Fomente la actividad física moderada según lo recomendado por su médico. Mantenerse activo puede ayudar a prevenir problemas como el estreñimiento y mejorar la salud en general.


Manejo del dolor y la incomodidad: Si experimenta dolor o incomodidad alrededor del estoma, consulte a su médico. Pueden recomendarle medicamentos para aliviar el dolor o ajustes en el cuidado de la colostomía.


Atención médica regular: Es importante asistir a citas regulares con su médico o enfermero especializado en estomaterapia para monitorear la salud del estoma y abordar cualquier problema que pueda surgir.


Educación y apoyo emocional: Obtenga educación continua sobre el cuidado de la colostomía y busque apoyo emocional si es necesario. Participar en grupos de apoyo o hablar con un consejero puede ayudar a adaptarse a los cambios físicos y emocionales asociados con la colostomía.


Recuerda que cada persona puede tener necesidades individuales, por lo que es importante trabajar en estrecha colaboración con el equipo de atención médica para desarrollar un plan de cuidado personalizado.





Autor: María Luisa García

El cuidado de los pies en personas mayores

 


El cuidado de los pies en las personas mayores es un tema de suma importancia, pero que puede pasar desapercibido. Sin un cuidado podológico adecuado, la persona tendrá dolores y problemas de salud. Tampoco podrá andar adecuadamente, ni realizar la actividad física recomendada. Es posible incluso que una persona mayor con problemas en los pies tenga dificultades para realizar tareas diarias sencillas, al dificultar su movilidad.


Por ello, aprender cuales son los principales problemas podológicos en las personas mayores puede ayudarnos a comprenderlos y prevenirlos. Además, será importante saber las diferentes medidas que podemos tomar para cuidar adecuadamente de los pies de nuestros mayores. Principales patologías del pie en personas mayores

Los pies son una parte delicada del cuerpo humano, ya que soportan todo nuestro peso la mayor parte del tiempo. Su deterioro puede tener efectos nocivos en la salud general de una persona mayor. Veamos pues las principales patologías que pueden afectar a la salud podológica de las personas mayores:


Pie diabético: la diabetes es un problema común entre las personas mayores. Aquellos que sufren de diabetes tipo 2 a menudo tienen falta de sensibilidad en los pies. A priori esto puede no parecer un problema. Sin embargo, puede provocar que sucedan infecciones y otro problemas que pasen desapercibidos y no se traten a tiempo.

Durezas y juanetes: la presión constante que sufre el pie puede producir un crecimiento excesivo de la capa superior de la piel. Esto se conoce como hiperqueratosis y puede producir molestias o cambios en la marcha. Otros problemas como los juanetes consisten en una desviación del dedo gordo del pie hacia los demás dedos.

Uña encarnada: las uñas del pie a veces pueden engrosarse y curvarse. En ocasiones incluso se introducen en la piel y pueden causar infecciones, dolor e inflamación. Tratada a tiempo puede tener fácil solución. En caso contrario, puede acabar requiriendo intervención quirúrgica.

Artrosis y artritis: a veces el cartílago en las articulaciones sufre leves deformaciones. La membrana que recubre los cartílagos además se puede inflamar, causando rigidez e hinchazón. Esto se conoce como artrosis y artritis respectivamente, y puede causar un intenso dolor.

Piel seca: en ocasiones la piel de los pies está seca y escamosa, produciendo picores muy molestos. También puede hacer la piel de la zona más sensible a heridas, cortes, etc. Esto se debe principalmente a la falta de hidratación. 

Principales cuidados de los pies en las personas mayores

Sin un adecuado cuidado de los pies, la persona mayor se verá impedida de muchas tareas, o sufrirá dolores y problemas a la hora de hacerlos. Puede afectar pues al grado de autonomía e independencia de la persona mayor. Eso a su vez conlleva un cambio en su calidad de vida. Por ello, veamos las medidas principales a tomar para cuidar de nuestros pies:


Mantén una buena higiene: Es necesario mantener los pies limpios y secos. Cuando nos lavemos, a diario, debemos limpiar y secar todo el pie, prestando especial atención a los huecos entre los dedos. También es necesario cambiarse de zapatos, medias y calcetines a menudo. No sirve de mucho que el pie esté limpio si luego nos ponemos calcetines y zapatos que no lo estén.

Procura tener una adecuada movilidad: Si bien es cierto que es necesario tener los descansos oportunos, no debemos permanecer sentados demasiado tiempo. Es bueno, de vez en cuando, levantarse y mover los pies. La realización de ejercicio físico mejorará también la circulación de la sangre en los pies.

Usa el calzado adecuado: Según nos hacemos mayores, el tamaño y la forma del pie cambia. Por ese motivo, es necesario ajustar el tipo de zapato que usamos. Debemos cambiar de talla si es necesario. También es útil buscar zapatos cómodos y con hormas más anchas, así como más transpirables y flexibles. Además, ante la pérdida de la capa de grasa de la planta del pie, zapatos con la suela de goma o plantillas de gel pueden ser útiles.

Acude al podólogo: Igual que vas al médico de cabecera, al neurólogo o al oculista, para un adecuado cuidado de los pies no olvidemos visitar al podólogo cuando sea necesario.


Autor: María Luisa García

viernes, 5 de abril de 2024

El envejecimiento humano



El envejecimiento humano es un proceso natural y gradual que experimentamos a lo largo de nuestra vida. A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios a nivel celular, molecular y fisiológico que contribuyen al deterioro de nuestras funciones orgánicas. En este documento, exploraremos en profundidad los diferentes aspectos del envejecimiento y cómo afectan a nuestra salud y calidad de vida.


1. Factores del envejecimiento:


El envejecimiento humano está influenciado por una serie de factores, tanto genéticos como ambientales. Los estudios han demostrado que la genética desempeña un papel importante en la velocidad y el modo en que envejecemos. Algunas personas están genéticamente más predispuestas a envejecer de manera prematura, mientras que otras envejecen de forma más lenta. Además, factores ambientales como la exposición a toxinas, la dieta, el estrés y el estilo de vida también pueden influir en el proceso de envejecimiento.


2. Cambios a nivel celular:


A nivel celular, el envejecimiento se caracteriza por una serie de cambios que afectan la integridad y la función de las células. Uno de los principales procesos celulares asociados con el envejecimiento es la senescencia, que es el estado en el que las células dejan de dividirse pero siguen activas. Con el tiempo, la acumulación de células senescentes puede contribuir a la inflamación y el deterioro de los tejidos y órganos.


Además, los telómeros, que son las estructuras protectoras en los extremos de los cromosomas, se acortan con cada división celular, lo que puede contribuir al envejecimiento celular. La disminución de la capacidad regenerativa de las células madre también es un factor importante en el proceso de envejecimiento, ya que limita la capacidad del cuerpo para reparar y regenerar tejidos dañados.


3. Cambios a nivel molecular:


A nivel molecular, el envejecimiento está asociado con una serie de cambios en la expresión génica, la actividad de las proteínas y la regulación de los procesos celulares. Por ejemplo, se ha demostrado que la inflamación crónica, conocida como inflamación de bajo grado, juega un papel importante en el envejecimiento y en el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad, como la enfermedad cardiovascular, la diabetes y la demencia.


Además, los procesos de oxidación y daño celular, causados en parte por la acumulación de especies reactivas de oxígeno, pueden llevar a la disfunción de las proteínas, lípidos y ácidos nucleicos, lo que contribuye al envejecimiento y a la aparición de enfermedades relacionadas con la edad.


4. Cambios fisiológicos:


A medida que envejecemos, nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios fisiológicos que afectan a nuestros sistemas y órganos. Por ejemplo, el sistema inmunológico se debilita con la edad, lo que nos hace más susceptibles a las infecciones y enfermedades. La función cardiovascular también se ve afectada por el envejecimiento, con un aumento en la rigidez de las arterias y una disminución en la capacidad de bombeo del corazón.


Además, el sistema nervioso experimenta cambios con la edad, como la disminución en la producción de neurotransmisores y la pérdida de conexiones entre las neuronas, lo que puede afectar a la memoria, la cognición y la función motora. La pérdida de masa muscular y de densidad ósea también es común en el envejecimiento, lo que puede llevar a la fragilidad y al riesgo de caídas y fracturas.


5. Impacto en la salud y calidad de vida:


El envejecimiento tiene importantes implicaciones para la salud y la calidad de vida de las personas mayores. A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, la osteoporosis y la demencia. Además, el envejecimiento está asociado con una disminución en la capacidad funcional, lo que puede afectar a la autonomía y la independencia de las personas mayores.


El envejecimiento también puede tener un impacto en la salud mental y emocional, con un aumento en la prevalencia de la depresión, la ansiedad y otros trastornos emocionales en las personas mayores. La calidad de vida en la vejez depende en gran medida de cómo se aborden los desafíos asociados con el envejecimiento, incluyendo el acceso a la atención médica, el apoyo social y la adopción de un estilo de vida saludable.


En resumen, el envejecimiento humano es un proceso complejo y multifacético que involucra una serie de cambios a nivel celular, molecular y fisiológico. Comprender los mecanismos subyacentes del envejecimiento y sus implicaciones para la salud y la calidad de vida es fundamental para abordar los desafíos asociados con el envejecimiento de la población y promover un envejecimiento saludable y activo.


Autor: Francisco Gamero

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